
Los Deepfakes por IA han dejado de ser una función teórica y se han convertido en una «solución» explotable en el mundo real que mina la confianza digital, expone a las empresas a nuevos riesgos e impulsa el negocio comercial de los ciberdelincuentes, asegura un nuevo informe de Trend Micro.
La convergencia de la inteligencia artificial y la ciberseguridad representa uno de los desafíos estratégicos más profundos a los que se enfrenta la industria de la tecnología. A medida que las herramientas de IA generativa se han vuelto más potentes, asequibles y accesibles, los ciberdelincuentes las adoptan cada vez más para respaldar todo tipo de ataques, desde fraudes comerciales hasta extorsión y el robo de identidades, explican desde Trend Micro.
La investigación revela que los actores de amenazas ya no necesitan experiencia en el ámbito clandestino para lanzar ataques convincentes. En su lugar, utilizan plataformas de generación de video, audio e imágenes disponibles comercialmente (muchas de las cuales se comercializan para creadores de contenido) para generar deepfakes realistas que se utilizan para engañar tanto a individuos como a organizaciones. Estas herramientas son económicas, fáciles de usar y cada vez más capaces de eludir los sistemas de verificación de identidad y los controles de seguridad.
0 comentarios
Deja un comentario